Los rodillos magnéticos eliminan contaminantes ferrosos y piezas de hierro de materiales a granel en el paso de procesamiento de productos alimentarios, productos químicos, minerales y otros productos. Los rodillos se montan en la salida del transportador. Los imanes de neodimio de alta intensidad dentro del rodillo de acero inoxidable resistente al desgaste hacen que se adhieran a la banda los contaminantes ferro-magnéticos, mientras el producto limpio abandona el transportador. Los contaminantes continúan adheridos al rodillo en el retorno de la banda y se sueltan de la misma al perder contacto con el rodillo, cayendo por otro conducto para su separación.